Hola a todos,
no, no me he muerto, al menos de momento. Tras unas merecidas y ansiadas vacaciones, la rutina parece ganarle la partida a la diversidad. Bueno, eso entendiendo las vacaciones como lo que son y no como lo que han sido. Por primera vez en muchos años, he tenido vacaciones en Agosto. Pero qué es lo que ha ocurrido?, pues lo que me pasa siempre que voy a coger vacas: me pongo medio malo (que no medio bueno). Total, el lunes empiezo a trabajar de nuevo, sin la sensación de haber descansado nada de nada, pero con ganas, ya que por un básico silogismo invertido, todo apunta a que por fin se acabarán mis problemas médicos. Nada grave, no os preocupeis! (aunque espero que alguien lea esto con el mismo nudo en el estómago que me acompaña desde hace unos 30 días…).
Entre tanto, pude irme unos días a Palma de Mallorca con unos amiguetes que me trataron la mar de bien, para mi estado (sueno a agüela o es cosa mía??). Y luego a pasar unos bonitos días con mis padres, que siempre reconfortan el alma y recargan pilas.
Pero el objetivo de este post no es otro que sacar algo productivo de estas vacaciones de mierda por culpa de la salud. Como no podía ser de otra manera, se trata de la música. Mi querida música que tanto me ha dado en forma de recuerdos, alegrías, melancolías y cualquier otra rima en “ías” (no, orgías no…).
Damas y caballeros, os presento un album clasificado en un género llamado DreamPop. El disco, Dryfruit. El grupo: los japoneses Sugar Plant.
Se trata de un disco muy fácil de escuchar, ideal para no prestarle una atención especial, si no para disfrutar de una charla animada con amigos, una cena romántica con quien tu quieras o simplemente para dormir una siestecita perfecta.
Algo que siempre he echado en falta en los temas que me gustaban era que no duraban lo suficiente: “Repetid esos compases 10 minutos más copón!”. Pues eso es lo que encontramos aquí. Temas que se vuelven atemporales en todos los sentidos (no te preocupa escuchar un tema de 8 minutos porque no se hace pesado y por otro lado, es un disco de hace 11 años!, pero que se deja escuchar perfectamente). Guitarras rítmicas sin estridencias, armonías que intentan llevarte al trance más profundo. Realmente una grata sorpresa.
Espero que lo disfrutéis tanto como yo.
Sed felices.

