¡Bienvenido!. Esta página está dedicada al nuevo proyecto artesano-musical de Néstor Montelongo. Con todos ustedes: Axis!

El album completo de fotos está disponible aquí: http://picasaweb.google.es/Nestor.Montelongo/Axis. Disfrutadlo. Iré actualizando la página según vaya recibiendo piezas y las vaya ensamblando. El objetivo es, en la medida de lo posible, montarla, ajustarla y afinarla yo mismo. Empezamos! (empezón)
¿Por qué “Axis”?
En su momento decidí que todas las guitarras que montase yo, iban a tener su propio nombre basado en discos de guitarristas influyentes para mi. El primer proyecto se llamó “The Dark Side” (algún día terminaré la página con los detalles…), en honor al Pink Floyd.
Esta nueva guitarra está dedicada a Hendrix. “Axis: Bold as love” (1967) es el segundo disco de Hendrix con la Experience. Me incliné por este nombre porque otros albumes no me terminaban de convencer (Band of Gypsys??, Are you experienced??) y porque esta joya incluye un tema llamado “Little Wing” que no ha dejado de impactarme desde la primera vez que lo escuché. Es tan dulce pero a la vez tan pentatónico y desgarrador que constituye una referencia fundamental para todo aprendiz de guitarrista. Parece mentira como después de casi 39 años muerto, este cabronazo sigue influyendo en tantos y tantos guitarristas en todo el mundo. Jimi, va por ti.
Filosofía
En resumidas cuentas, la meta es crear una guitarra de bajo coste y buenas prestaciones, sin alardes como maderas exóticas super-caras o hardware privativo. ¿Cómo es esto posible?, gracias a Internet.
Aproximación
Para ir haciéndome una idea del resultado final, utilizo una aplicación cojonuda para todo friki guitarrero pseudo-constructor como yo. Se llama Kisekae (como los juegos japo donde se le cambia la ropa a las muñecas de papel?) y la verdad es que ofrece mucho juego.
Quería algo “raro”, de ahí el color del cuerpo, y que además, fuese retro, psicodélico si me permitís. Herrajes dorados para una guitarra que guarda una sorpresa que no he sabido plasmar en la foto de arriba. Para el novel lector, decir que San Jimi Hendrix era un guitarrista muy muy feo, y además zurdo. Tocaba con guitarras “normales”, encordadas al revés. El efecto es que la pala del mástil deja el clavijero apuntando al suelo, como muestra la imagen:

La pastilla del puente, por tanto, también queda al revés. A esta disposición de las pastillas en el golpeador se le conoce como “Voodoo“.
Axis incluirá todas estas variaciones, las cuales convierten a este futuro instrumento en algo, como poco, fuera de lo común: como Jimi.
Coste
El coste de las piezas y del transporte desde EEUU ha sido de 435,74€, de los cuales, el 20% han sido gastos de envío. Si lo pillan en la aduana y me toca pagar impuestos, el precio final de las piezas puede ascender a unos 522,89€. Por este precio podría haberme pillado una Strato MIM Classic Player 50′s, pero es lo que pasa siempre… no sería exclusiva.
Actualización: uno de los envíos de piezas fue interceptado por la aduana, pero el otro no
. Por tanto, el precio final se queda en 463,52€.
Materiales
En esta sección iré poniendo fotos de los materiales según vayan llegando, así como una pequeña descripción y otros detalles de interés:
- Cuerpo (GFS): De una madera llamada “pawlonia”, que a priori es como el contrachapado pero de peor calidad, jajaja. Muy ligero (y muy frágil!) y que a la postre, resulta dar un sustain sorprendentemente bueno. La pega es que los taladros de los vástagos que sujetan el puente se están deformado por la tensión. Cuanto durarán?, como el amor: lo que dure dura… El acabado es, digamos, demasiado frágil. Para colmo, tuvimos que rectificar un montón de las cavidades y agujeros de fábrica. No quiero ni pensar que habrán usado para trabajar la madera, o para alinear los huecos de los tornillos del mástil.
- Mástil (WDMusic): Toda una sorpresa. Muy bueno para su precio. Un tacto fabuloso, radio y forma cómodas. Sin cejuela. Compré una de bronce que finalmente no he construido… ya era mucho y más que nada, el desembolso en herramientas superaba con creces el precio de una cejuela TUSQ como la que finalmente tiene. Su particularidad es que la orientación del clavijero es propia de una guitarra para zurdos. Oh yeah!…
- Pástillas (GFS): Lo mejor, qué sonido!. Son las NeoVin Fat Vintage de GuitarFetish. Valen cada centavo de lo que se paga. Sonido cristalino, clásico, huele a vintage!!! Y encima “noiseless”. La pastilla del puente no es demasiado “calentita”, creo que daba unos 7.2k. En la configuración, no la paso por un control de tono. Me gusta recortar agudos en la pastilla del puente porque me molesta que gima demasiado…
. Quería probar a dejarla a “escape libre” y me alegro de haberlo hecho!. - Puente (Wilkinson): Es el mismo modelo que el utilizado en mi otro proyecto: “The Dark Side”. Presentaba un reto: encontrar la ubicación justa del mismo, teniendo en cuenta que las cavidades pre-taladradas seguramente fueron hechas en la factoría por un chimpacé retrasado.
- Hardware: En color dorado. Recargado?, puede, pero que acabado, si señor. Jack de salida, neckplate, guías de cuerdas para la pala del mástil, sujecciones de la correa, y afinadores completan el set.
- Plásticos: Negro y crema envejecida. Algo raro más allá del clásico blanco. Todo un acierto!
Manos a la obra
Y por fin llegó el momento de empezar el trabajito. Lo primero fue instalar los afinadores en el mástil. Probablemente porque era lo más fácil de todo
. Hubo que prestar atención a la orientación del eje que sujeta el ovalo que gira para afinar. No se que criterio se debe seguir, así que decidí ponerlo perpendicular a la pala. Parecía lógico, no?
Luego la electrónica. Un requisito de las pastillas NeoVin es que la cavidad debe estar aislada eléctricamente para evitar ruidos externos. Para mi es una buena práctica que aplico en todas las guitarras que he hecho, independientemente de las pastillas que monta. En el peor caso, sirve para coger destreza haciendo manualidades. Con el pulso que tengo, es todo un logro hacer algo así… recuerdo que para otro proyecto, una “réplica” (con perdón) de Blackie, tardé mucho más tiempo y el resultado fue peor.
Hubo que trabajar el cuerpo en muchos aspectos antes de taladrarlo. Tuve que cerrar los agujeros del mástil porque al parecer, allá donde sea que hayan hecho el cuerpo, no debían saber que los citados agujeritos deben ser paralelos a alguna de las líneas del cuerpo… vamos, que el mástil encajó de pura casualidad. Masilla para madera y a reposar 24 horas (aunque en 3-4 horas está más duro que el copón). Dejé sin tapar el agujero que me pareció estaba mejor colocado. Pongo otra imagen del proceso completado (con el aislamiento del cuerpo)
Con todo lo “fácil” atornillado y/o soldado, había que echarle bemoles y empezar con los taladros… la verdad, me daba un poquito de impresión, pero debido al precio del cuerpo (no me costó 500€…) y a que contaba con la inestimable ayuda de un auténtico apasionado del trabajo con madera y manitas en general, decidí tirarme a la piscina con el fin de aprender más sobre este trabajo. GRACIAS PAPÁ, sin tí no hubiese podido terminar este proyecto.
Lo primero fue asentar el mástil en el cuerpo y volver a taladrar para los tornillos del neckplate. Tarea singular…
Aquello ya empezaba a parecerse a una guitarra. Turno para ver donde colocábamos los vástagos del puente. Mira que el cuerpo es pequeñito, pero cuando tienes que taladrar dos tristes agujeritos, aquello parece Groenlandia. Dónde colocarlos?. Mis amigos de Stewart-MacDonald salieron al rescate con una plantilla la mar de útil. Por $13.75 tengo una plantilla que me permitirá ubicar trémolos hasta que me harte. Me sorprendió que haciendo el pedido un domingo, el siguiente miércoles por la tarde un mensajero me estaba trayendo las piezas. Qué efectividad!.
Como no podía ser de otra manera, la cavidad para el trémolo fue hecha donde al operario de turno le salió de los cojones. Hubo que retocarla. Posteriormente, en la fase de ajustes, tuve que comerle más madera al cuerpo para que el puente se moviése líbremente, sin rozar con el cuerpo (gracias Aretusa por la Dremel!).
Finalmente le echamos pelotas, medimos 20 veces y usamos la plantilla para colocar el puente. La distancia: 25-1/4″ desde la cejuela. Ahí es donde se debe taladrar (alineando previamente con el eje central del cuerpo/mástil. La línea que une los dos pivotes del trémolo a 25-1/4″ es perpendicular a dicho eje. Groenlandia pasó a ser Liliput!. Claro, sabiendo todo es más fácil… La escala de las Stratocasters es de 25-1/2″. El cuarto de pulgada que falta desde Liliput hasta la escala, debe coincidir con el punto por donde salen las cuerdas desde la parte trasera del cuerpo. Pero eso no lo medí. Si el puente está bien construido (glub), esa debe ser la medida para completar la escala.
Agujerazos al canto con un taladro vertical y chimpún. Los vástagos tienen un diámetro de casi 10mm. Usamos una broca algo menor para que entrase justito, que como todo el mundo sabe, da más gustirrín. Menos mal que lo hicimos así: con la densidad de la madera del cuerpo, de haber usado un taladro mayor, los agujeros del puente ahora podrían terminar en la pastilla del mástil…
En la foto, se aprecia como quedaron los pivotes del puente. Lo que mi querido progenitor está haciendo es atornillar una de las dos piezas que sirven de sujección para la correa. Fijaros en la cinta de pintor, de carrocero, o como la querais llamar. Sirve para proteger el acabado del cuerpo de los arañazos de las herramientas, pero también hacen las veces de reglas o incluso de cuaderno para convertir de las putas pulgadas a nuestros queridos y europeos centímetros.
Recuerdo que en algún punto nos fuimos a casa a descansar hasta el día siguiente, pero no se cuando. El trabajo te anula la noción del tiempo!.
Con el mástil y el puente listos para ser instalados, pasamos a presentar el golpeador finalizado:
Menuda pinta, eh?. El golpeador aún conservaba ese plástico protector. Lo quitamos antes de poner los 11 tornillos de rigor en una especificaciones “modernas” (las Strato clásicas de allá por el año 54, tenían solo 8 tornillos y un golpeador de una capa. El nuestro es de 3 capas: negro, crema, negro). Pusimos la salida de audio y probamos las pastillas. Esto se consigue enchufándo la guitarra a un ampli y pasando un destornillador o algo de metal por cada una de las pastillas. Debes usar el switch de selección de pastilla para asegurarte que todo funciona como debe. Por supuesto, hay que probar también los 3 controles. Este es el resultado final recién salido del horno!!:
En nuestro caso, algo fallaba… la hijaputa no quería darnos una satisfacción completa. Eso me gusta, demuestra carácter. Estéticamente, guay, pero por dentro, estropeadita. Qué sería??. Las pruebas posteriores, apuntaban a las soldaduras del interruptor/conmutador, vamos el jodío switch. Fallaba en todas las posiciones, así que me centré en las patillas que llevan la salida. Las limpié con un producto genial para eliminar soldaduras y las soldé de nuevo. PERFECTO!. Ahora si sonaba, y como sonaba!, de mal, claro, porque estaba sin afinar, pero ya apuntaba maneras.
Y tras unas cuantas semanas de darle al coco sobre qué pastillas irían bien con qué cuerpo y qué mástil. Tras buscar la inspiración del nombre en nuestra línea de tributo a los grandes guitarristas y sus álbumes más laureados (no siempre según las ventas, si no también según el corazón), una nueva guitarra formaba parte de la colección. Bienvenida Axis!!:
Fijaros como queda el cuerpo rojo con las vetas negras, golpeador con la línea crema a juego con los plásticos de las pastillas y controles. Todo ello aderezado con el dorado de los herrajes… parece que hablo de un plato de Ferrán Adriá!!
Se parece al dibujo de arriba del todo, verdad?.
El tema del ajuste (octavado, altura de la acción, etc…) sigue abierto. Encontrar la correcta ubicación del puente requirió trabajos adicionales. Pero estos fueron realizados con confianza. Habíamos hecho una guitarra, a qué podríamos tenerle miedo ahora??.
Esta guitarra me ha aportado conocimientos valiosísimos y una experiencia fundamental a la hora de afrontar proyectos futuros. Es la primera que no ha pasado por las manos de un luthier (todavía;). Espero que esto siga así y me permita ser capaz de ajustar mis propios instrumentos (con el consiguiente ahorro económico y la indudable satisfacción personal).
Gracias y hasta la próxima (que espero sea dentro de algunos meses… por favor!, jajaja)
Una vez más, gracias papá por tu buen hacer, tu paciencia y tus recursos: cuando se presentaba alguna dificultad, siempre encontrabas la manera de seguir adelante con el trabajo. Igual que con la obra, te acuerdas
. Besos.
